La banca mayorista latinoamericana: lecciones de resiliencia frente a la incertidumbre global

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Los bancos mayoristas de América Latina están demostrando una capacidad inesperada para resistir los embates económicos y geopolíticos que han sacudido a los mercados internacionales en los últimos años. Así lo revela el análisis “What Latin America’s wholesale banking model teaches about resilience”, publicado recientemente por McKinsey & Company.

Mientras el contexto mundial ha traído desafíos como alta inflación, volatilidad en mercados de capitales e inestabilidad política, la banca corporativa y de inversión latinoamericana logró mantener márgenes saludables y adaptarse a ritmos cambiantes de transformación digital. Según McKinsey, en la última década el sector duplicó su participación en las ganancias bancarias totales comparado con otros mercados emergentes.

Entre los factores clave detrás de esta resiliencia se destaca:

  • Diversificación estructural: Los bancos han desarrollado modelos multinegocio, combinando crédito tradicional con servicios transaccionales, gestión de tesorería y asesoría financiera, lo que permite compensar caídas sectoriales puntuales.
  • Tecnología como escudo: La aceleración en digitalización, automatización y modernización del back office permitió responder ágilmente ante nuevas expectativas del cliente institucional y mejorar la eficiencia operativa.
  • Gestión del riesgo adaptativa: El fortalecimiento en herramientas analíticas y metodologías basadas en datos favoreció una proactividad ante volatilidad cambiaria o riesgos crediticios asociados al entorno regional.

Entre 2021 y 2023, se observa que incluso en escenarios de bajo crecimiento o tasas elevadas, los bancos mayoristas líderes de Brasil, México, Colombia y Chile mantuvieron ratios de retorno sobre capital sostenibles—por encima del 15% en mercados clave—y acceso a financiamiento internacional competitivo.

El informe subraya también algunos retos y recomendaciones:

  • Profundizar alianzas con fintechs para captar nuevas fuentes de valor.
  • Apostar por productos verdes e inversiones sostenibles.
  • Invertir en talento especializado capaz de manejar soluciones financieras cada vez más personalizadas.

Oportunidades para Ecuador

Para plazas financieras emergentes como Ecuador, donde la banca aún prioriza operaciones tradicionales, las lecciones sudamericanas ofrecen valiosos caminos: diversificar portafolios empresariales más allá del crédito, fortalecer alianzas digitales y acelerar la gestión del riesgo mediante tecnología serán fundamentales para sostener resiliencia ante eventuales shocks externos.

Al mirar hacia adelante, los especialistas de McKinsey insisten: “la receta latinoamericana no solo demuestra que es posible navegar entornos volátiles; está marcando el camino global sobre cómo una banca mayorista flexible y tecnológicamente ágil puede perdurar en tiempos inciertos”.

Para conocer más del estudio de McKinsey & Company, puede consultar el siguiente enlace:  What Latin America’s wholesale banking model teaches about resilience

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